Agua tibia (sobre unos 15 °C)
Dos veces al día, porciones chicas. Es cuando más come y más crece.
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El koi es el pez de estanque. Es grande, tranquilo y, con el tiempo, aprende a comer de su mano. Aguanta el invierno de Santiago sin calefacción y puede vivir más de 20 años. A cambio, necesita un estanque hondo y con buen filtro, y llega a medir más de 60 cm. Si ya tiene el espacio, es de los peces que más se disfrutan.
El koi no es un pez de acuario. Crece rápido, pasa los 60 cm y come y ensucia harto. En un acuario o una pecera se queda sin espacio, y ahí se enferma. Necesita un estanque afuera: de 1.000 litros o más, idealmente de un metro de hondo, con un filtro potente y buena oxigenación.
Si su koi llega de 7 cm, puede partir en un acuario grande, de unos 200 litros o más, pero solo por un tiempo, mientras usted arma el estanque. Crece rápido: apenas el estanque esté listo, hay que pasarlo.
Mucho. El de 7 cm es una cría. En un estanque, con buena comida y espacio, pasa los 60 cm, y con los años sigue creciendo, pero más lento. No se queda chico por tener poco espacio: se enferma y crece mal.
Cuando llega
Chico
7 cm
Mediano
25 cm
1 año
15 a 25 cm
2 años
30 a 40 cm
3 a 4 años
45 a 60 cm
Después
más de 60 cm, ya más lento
Cuánta agua necesita: 1.000 litros o más para pocos koi, y un metro de hondo si se puede. Si va a juntar varios, necesita bastante más. De chico puede vivir en un acuario de 200 litros o más, pero solo mientras arma el estanque.
El koi es una carpa. Las carpas viven en ríos y lagos de Asia, y en el este de Asia se criaban para comer. Los koi de colores nacieron en Japón, hace unos 200 años, en la zona de Niigata, en la costa oeste de la isla central. Alguien notó carpas con manchas de color, las separó y las siguió cruzando.
De esa crianza salen los koi de hoy: el kohaku, el sanke, el showa y todos los demás. En Japón los llaman nishikigoi, que quiere decir “carpa brocada”.
De él depende casi todo. Es lo primero que hay que tener resuelto, y lo que más cuesta corregir después.
El koi aguanta el frío y el calor de Santiago, pero le cuestan los cambios bruscos. Por eso importa tanto la profundidad: el agua honda cambia de temperatura despacio. Para llenar o rellenar el estanque con agua de la llave, use acondicionador que le saque el cloro.
Tiene que ser un filtro biológico y grande, hecho para el volumen del estanque o más. Ahí viven las bacterias que convierten lo que ensucia el koi en algo que no lo daña. Límpielo con agua del mismo estanque, no con agua de la llave: el cloro mata esas bacterias.
Antes de poner peces, el estanque tiene que “ciclarse”: dejar el filtro andando con agua durante unas semanas, hasta que se formen las bacterias. Si pone el koi de inmediato, el amoníaco lo enferma. Un kit para medir amoníaco y nitrito le dice cuándo está listo.
El agua caliente guarda poco oxígeno. Ahí la bomba o la cascada hacen la diferencia, y la sombra también. Si ve a los koi boqueando en la superficie, sobre todo temprano en la mañana, falta oxígeno.
El koi baja el ritmo, se queda en la parte honda y casi no se mueve ni come. Es normal. No necesita calefactor.
No cubra toda la superficie con plantas. Dan sombra y ayudan, pero si el agua queda tapada, entra menos oxígeno. Deje al menos la mitad libre.
Alimento para koi, en pellet. Con el agua tibia, dos veces al día, lo que se coman en unos minutos. Mientras más fría el agua, menos come. Lo que manda es la temperatura, no el calendario, así que conviene tener un termómetro en el estanque.
El alimento que flota sirve para algo más que alimentar: usted ve cuánto come, cuántos salen y si alguno se queda atrás o come raro. Es la forma más fácil de revisar que estén sanos. En Lo tenemos hoy están los alimentos para koi que vendemos, entre ellos el Porpoise, que flota.
El error más común es darles de más. Lo que sobra ensucia el agua y recarga el filtro.
Dos veces al día, porciones chicas. Es cuando más come y más crece.
Poco, una vez al día o menos, y solo si salen a comer.
Sin comida, o casi nada. Con frío no digiere bien, y lo que sobra se pudre en el agua.
Es un pez social: está mejor en grupo. Convive con peces desde un goldfish cometa hasta otros koi, en un estanque grande y con compañeros que aguanten el mismo clima. Con los peces tropicales no, porque ellos necesitan agua tibia todo el año.
Todos son el mismo pez. Lo que cambia es el dibujo de colores, que se logró criándolos por generaciones. Estas son las más conocidas. Lo que hay en la tienda cambia, así que escríbanos si busca una en particular.
Blanco con manchas rojas. Es el clásico y el más conocido.
Blanco con rojo y negro. Es como el kohaku, pero con manchas negras en el cuerpo.
Base negra con rojo y blanco. Se reconoce porque el negro llega hasta la cabeza.
De un solo color metálico, como amarillo, plateado o naranjo. El de la foto es amarillo dorado.
Cuerpo blanco y una sola mancha roja redonda en la cabeza. En Japón lo aprecian mucho.
Aletas y cola largas que flotan como un velo. Nada con mucha gracia y se luce en un estanque.
La otra gran diferencia son las plantas. El goldfish picotea alguna planta blanda. El koi se las come: es como una oveja. Hemos tenido lotos y koi juntos sin problema, pero siempre nos pasa lo mismo: si el koi siente que tiene poco espacio, se come las plantas. Y cuánto espacio es "poco" depende de cada koi.
Y el tamaño cambia el estanque: el cometa se arregla con 60 cm de hondo, el koi quiere un metro y mucha más agua. Si no tiene tanto espacio, mire nuestra guía del goldfish.
De chico no se puede saber. Con los años, y sobre todo en primavera, aparecen algunas pistas.
Al macho le salen puntitos blancos, como granitos de sal, en las agallas y en las aletas de adelante. Es normal y se le va después. Además, en primavera persigue a las hembras por el estanque.
La hembra, vista desde arriba, se ve más ancha y redonda, sobre todo cuando está llena de huevos.
La mayoría de los problemas del koi vienen del agua: sucia, con poco oxígeno o con cambios bruscos de temperatura. Por eso conviene mirarlos todos los días a la hora de comer.
Falta oxígeno o el agua está sucia. Prenda la bomba o la cascada y revise el filtro hoy mismo.
Si el agua está fría, es normal. Si está tibia y no come, algo anda mal: revise el agua y escríbanos.
Es el punto blanco, un parásito. Aparece más con los cambios de temperatura. Tiene remedio, pero hay que partir rápido.
El agua está mala. Mida amoníaco y nitrito, y cambie parte del agua. Si avanza, escríbanos.
Puede ser un parásito o el agua. Mire también al resto del grupo y escríbanos.
Es normal. Baja el ritmo con el frío y casi no come.
Es normal, sobre todo mientras crece: los dibujos se van moviendo y aclarando.
El de 7 cm, por un tiempo: en un acuario grande, de unos 200 litros o más, mientras usted arma el estanque. El de 25 cm y los adultos no: son para estanque.
Más de 20 años, con espacio, agua limpia y un buen filtro.
No. Aguanta el invierno de Santiago afuera. Con el agua fría come menos o nada.
1.000 litros o más para pocos koi, y un metro de hondo si se puede. Si va a tener varios, necesita más.
Con cometas, sí, en un estanque grande. Con los de fantasía, mejor no: son más delicados.
Sí, si el estanque le queda grande. Nosotros hemos tenido lotos y koi juntos. Pero si el koi siente que tiene poco espacio, se come las plantas como una oveja. Las de orilla en maceta, con piedras encima, aguantan mejor. Si lo que más quiere son plantas, mejor goldfish.
El de 25 cm ya va directo al estanque. El de 7 cm puede partir en un acuario grande, pero crece rápido y hay que pasarlo al estanque apenas esté listo.
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