Todos los días
Camarón o pescado, una vez, al apagar la luz.
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El cuchillo payaso nada como si no se moviera. El cuerpo va derecho y quieto, con una fila de manchas negras que parecen ojos, y lo único que ondula es la aleta larga de abajo, de punta a punta. Así avanza, y así mismo se va para atrás. De día se queda en su escondite y cuesta verlo. Cuando se apaga la luz, sale a recorrer el acuario como dueño de casa. Es de los peces que la gente se queda mirando en la tienda.
Sí, crece harto. Es de los peces grandes, y acá hay que ser honestos. Pero no llega así a su casa: el que vendemos es un juvenil, y el acuario crece con el pez.
Crece un poco menos que una arowana, pero de todos los peces es el más parecido, así que pide un acuario como el de ella. Para partir, al juvenil de hasta 10 cm le sirve uno de unos 80 litros, con buen filtro y cambio de agua cada semana. Cuando ya tenga el color gris de adulto va a necesitar uno más grande, y de adulto, uno de 180 cm de largo o más. Si lo sabe desde el principio, no hay sorpresas.
Cuando llega
hasta 10 cm, de tono amarillento
Acuario: unos 80 litros
Cuando cambia de color
25 a 35 cm, ya gris
Acuario: buen momento para pasar a uno más grande
Adulto
50 a 60 cm en acuario
Acuario: uno de 180 cm de largo o más, como el de una arowana
Y si algún día ya no tiene dónde tenerlo, la tienda se lo recibe. Más abajo le explicamos cómo.
Lo más importante en su acuario son las cuevas. Al cuchillo le gusta esconderse: es un pez que disfruta de estar resguardado, y sale a cazar de noche.
Que no lo vea en todo el día no quiere decir que esté enfermo. En su río pasa el día quieto entre troncos y plantas, y en su acuario va a hacer lo mismo.
El cuchillo payaso es del sudeste de Asia: los ríos Mekong, Chao Phraya y Mae Klong, en Tailandia, Camboya, Laos y Vietnam. Vive en ríos y canales de corriente suave, con plantas y troncos donde meterse, y aguanta también el agua quieta porque puede tomar aire de la superficie. De chico anda en grupo cerca de las plantas, para protegerse. De grande se vuelve solitario y defiende su espacio.
En Tailandia no solo lo miran: también lo comen. Allá le dicen pla krai, y como tiene muchas espinas chicas, lo muelen para hacer bolitas de pescado o lo fríen entero.
Temperatura de 24 a 28 °C y pH de 6 a 7,5. En Santiago el calefactor es obligatorio: en invierno el agua de la casa baja de 20 °C. El agua de la llave le sirve si le saca el cloro con acondicionador.
Mejor un acuario largo que uno alto: es un pez largo, que nada para adelante y para atrás. Corriente suave, no un remolino, y un cambio de 30 % del agua cada semana. Come carne, y el agua se ensucia aunque se vea limpia.
Tapa siempre, y deje unos centímetros de aire entre el agua y la tapa: de vez en cuando sube a tomar aire.
Busque un filtro que mueva por lo menos 5 veces el agua del acuario por hora. Para el acuario de partida, de unos 80 litros, uno de 400 L/h o más. Cuando se cambie a uno más grande, como el de una arowana, el filtro crece con él.
Siente el agua. Como avanza sin mover el cuerpo, no hace remolinos, y la línea del costado le avisa de cualquier cosa que se mueva cerca: por eso caza a oscuras. Por lo mismo, los golpes en el vidrio o un parlante sobre el mueble lo tienen nervioso y escondido. Póngalo en un rincón tranquilo de la casa.
El cuchillo no arranca plantas, y un acuario plantado le viene bien: le da sombra y rincones donde pasar el día, aunque las cuevas de arriba siguen siendo lo primero. Lo que mejor nos funciona es el sustrato profundo, tipo Father Fish: una capa de tierra fértil tapada con arena fina. Nada de grava: el método funciona con arena.
La proporción importa: por cada 1 cm de tierra, 3 cm de arena encima, para que la tierra nunca salga a la superficie, porque eso puede ser mortal para el pez. Como pasa mucho rato pegado al fondo, mejor ir a la segura: 7 cm de arena sobre 2 cm de tierra, la misma medida que usamos con los peces que escarban.
Ahí las espadas amazónicas (Echinodorus) se agarran firme y crecen grandes. Entre sus hojas y un tronco, el cuchillo arma su rincón para el día. Y unas pocas plantas flotantes en una esquina le bajan la luz sin taparle la superficie.
Es carnívoro. Come camarón, pescado y lombriz, vivos o congelados, y con paciencia aprende a comer pellets para carnívoros. Dele una vez al día, cuando se apaga la luz, lo que se coma en unos minutos. Lo que quede en el fondo, sáquelo al otro día: se pudre y ensucia el agua.
¿Y peces vivos de alimento? Se puede, siempre que sepa de dónde vienen y que sean sanos: criados por usted o de alguien de confianza. Los que se compran por montón, sin saber su origen, pueden traer parásitos. Y que no sea lo único que come. Lo que sí evite es la carne de vacuno y de pollo: tiene una grasa que el pez no digiere bien.
Camarón o pescado, una vez, al apagar la luz.
Lombriz o gusanos secos en vez de lo de siempre.
Sin comida. Le hace bien a la digestión.
Si es su primer cuchillo, hay tres cosas que lo van a hacer pensar que algo anda mal. No anda mal nada.
Convive con peces desde un pleco grande o un pez dragón grande, hasta una arowana: grandes, tranquilos y de un tamaño parecido al suyo. La regla es simple: si le cabe en la boca, es comida, y la boca es más grande de lo que parece. Piense en el tamaño que él va a tener, no en el de hoy. Y como es tímido, tampoco le sirve un compañero bravo que lo moleste o le muerda la aleta de abajo, que es con la que nada. Pregúntenos antes de juntarlo con algo.
Su nombre científico, ornata, quiere decir “adornado”. Es por la fila de 6 a 10 manchas negras con borde claro sobre la aleta de abajo. Cuántas son, qué forma tienen y qué tan grandes, cambia de un pez a otro: depende de la genética, de la comida y del agua.
Y no nace con ellas. Los muy chicos son amarillentos y traen rayas oscuras en vez de manchas. Con los años se ponen grises, y el color de adulto lo tienen cuando miden entre 25 y 35 cm.
Amarillento, y ya con las manchas en fila. Así llega a la tienda. Con agua limpia y buena comida, las manchas se marcan más.
Gris oscuro, alto de lomo, con manchas grandes y un anillo claro alrededor, como ojos.
Estos dos adultos tienen las manchas chicas y casi sin borde. Son la misma especie: las manchas cambian de un pez a otro.
La respuesta honesta: cuesta mucho saberlo, sobre todo cuando es juvenil. En la tienda tampoco sabemos distinguirlos.
Hay señales que suelen contarse, pero son solo eso, "suelen": en su río la hembra suele ser más grande, porque el macho se gasta cuidando el nido y queda más flaco. No es una regla segura, y no sirve para elegir uno en la tienda.
Y como en casa se tiene uno solo, en la práctica da lo mismo.
En un acuario de casa casi no pasa: los juveniles que llegan a las tiendas vienen de criaderos del sudeste de Asia. Pero lo que hace en su río vale la pena contarlo.
Entre marzo y agosto, la hembra pone de 300 a 500 huevos de una vez.
Los pega en plantas o en madera sumergida, donde quedan firmes y más seguros.
Los dos padres cuidan el nido, pero el que monta guardia es el macho.
Abanica los huevos con las aletas para que les llegue oxígeno hasta que nacen.
Si algo se acerca, se da vuelta y le muestra el costado plateado para espantarlo.
Casi todo lo que le pasa a un cuchillo payaso viene del agua sucia o de un susto. Con el cambio de agua semanal y un rincón tranquilo, la mayoría de esto no le va a pasar.
Es el punto blanco, un parásito. Suele aparecer después de un cambio brusco de temperatura. Tiene remedio, pero hay que partir rápido. El cuchillo es delicado con algunos remedios: escríbanos antes de medicar.
Subir de vez en cuando es normal. Si lo hace seguido y con apuro, al agua le falta oxígeno o está sucia. Cambie agua y revise el filtro.
Agua sucia, o un compañero que lo muerde. Cambios de agua más seguidos y mire quién anda cerca. Si sigue igual, escríbanos.
Casi siempre es un golpe contra un adorno con filo, cuando se asusta. Revise la decoración y, en la noche, prenda primero la luz de la pieza y después la del acuario.
Es normal. El viaje y la casa nueva lo estresan. Dele unos días tranquilo, con poca luz, y ofrézcale comida al apagarla.
También es normal, siempre que de noche salga y coma.
Sí, a todos los que le quepan en la boca, y caza de noche. Con peces grandes y tranquilos convive bien.
En acuario, de 50 a 60 cm. En su río se acerca al metro. Crece un poco menos que una arowana, pero es el pez más parecido: pide un acuario como el de ella.
Porque es nocturno: de día se queda en su cueva y sale cuando se apaga la luz. Por eso lo más importante en su acuario son las cuevas. Es normal.
Para partir, sí, mientras mida hasta 10 cm. Pero pide un acuario como el de una arowana: a medida que crece va a necesitar uno más grande, y de adulto uno de 180 cm de largo o más. Arriba está más o menos cuándo.
En Santiago, sí. En invierno el agua de la casa baja de 20 °C, y necesita de 24 a 28 °C.
Con peces grandes, tranquilos y de un tamaño parecido, como un pez dragón grande, un pleco grande o una arowana.
Camarón, pescado y lombriz, vivos o congelados. Con paciencia aprende a comer pellets para carnívoros.
Nunca. Fuera de Asia es un pez invasor y se come a los peces de allá. Si le queda grande, se lo recibimos: siga leyendo.
Con un pez que llega a ser tan grande, es una pregunta honesta que conviene hacerse antes de comprar. Si llega ese momento, escríbanos por Instagram y lo coordinamos: la tienda se lo recibe y se lo cambia por otros productos de la tienda. Para ser claros: no se toma por lo que usted pagó, sino por el valor que la tienda le pueda dar en ese momento, que es lo que se puede revender con su margen. No es devolución de plata, es un cambio. Mejor eso que un pez apretado en un acuario chico, o suelto en un canal.
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Ver y comprarLo paga en la web con tarjeta (Mercado Pago) o por transferencia. Al pagar lo contactamos para coordinar. Retiro gratis en Navidad 1367, Conchalí. Despacho en Santiago $5.000; regiones por pagar.
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Armar el acuario de su pez cuchillo payaso